Parece ser que se ha subastado un hongo de esta especie tan preciada gastronómicamente, según dicen unos pocos, y que su valor ha llegado a alcanzar los 330.000 dólares, es decir unos 37 millones de pesetas. Stanley Ho, es el frívolo magnate que ha llegado a pagar tal cifra por un pedazo de vegetal, horrible por cierto. Y aunque en la BBC MUNDO.com se hacen eco de que los ingresos de la subasta fueron donados a caridades como Caritas en China, El Consorcio para los Niños de la Calle en el Reino Unido y la Teletón en Italia, me sigue pareciendo un tremendo disparate de dimensiones infinitas.Si una especie vegetal va a ser condicionante para que se produzcan situaciones de carácter clasista y por consiguiente de una flagrante marginación social, me van a permitir un desahogo interior que no puedo contener, quizá un tanto soez, y banal al mismo tiempo, es algo que solemos hacer a diario, pero que dejar constancia escrita en este artículo me puede producir cierta satisfacción después de escuchar y leer en los medios semejantes disparates: ME MEO EN LA TRUFA BLANCA.Uf!…, que bien me he quedado. Perdonen ustedes, me he visto obligado a escribir algo así, recuerden que esto no es otra cosa que una humilde opinión de lo que nos rodea, y a veces lo que nos rodea no me parece muy agradable, por no decir otra cosa.
Tweet