Este alemán nacido en el 59, destacó como jugador por el excelente dominio del juego que tenía y por la calidad y precisión de sus pases. Llegó a jugar en el Real Madrid, F.C. Barcelona y At. de Madrid, y tuvo la virtud o la desgracia de quedar muy mal en los 3 equipos, que pena.
Este antipático entrenador del Real Madrid, carente del historial necesario como director de un equipo, y por lo tanto para sentarse en el banquillo de un club que aspira a ganarlo todo y con un presupuesto de cifras mareantes, es capaz de despacharse con frases como: el árbitro a metido la pata bastante y eso ha favorecido al rival. Toma ya. Ha tomado a todo el mundo por imbécil. Eso después de que el Sevilla le diera un repaso a su equipo en los 2 partidos jugados para decidir quien era el campeón de la Supercopa de España, en la que su equipo encajó solo 6 goles. Alguien se preguntará si no le dará vergüenza… pues le contesto yo. No, quizá no la tenga. Que pena.
La culpa no será solo suya. Probablemente la tenga quien ha sido capaz de otorgar tan preciado privilegio a una persona con tan poca dignidad como este “señor”, que va haciendo amigos por toda España, y resto del mundo. Como la última vez que estuvo en Murcia, dirigiendo entonces al Xerez C. D. y que en la rueda de prensa fue capaz de menospreciar a Murcia, y por consecuencia a los murcianos. Que pena.
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